Hace no mucho salió a la luz una noticia en la que una profesa de la universidad de Harvard llamada Karen Michels aseguraba que el aceite de coco era malo para salud, etiquetándolo como «uno de los peores alimentos que puedes comer´´.

En este artículo quiero explicar y aclarar que el aceite de coco no es malo y que puedes incluirlo sin ningún problema en tu dieta. Huyendo siempre de los extremos, ni es veneno, ni es un alimento milagroso como también mucha gente afirma. Es un alimento recomendable y saludable perfectamente consumible en una buena alimentación, punto.

Iremos nombrando las afirmaciones erróneas que se hicieron durante la conferencia en Friburgo demostrando mediante evidencia científica el error de estas afirmaciones.

SU GRAN CONTENIDO EN GRASA SATURADA

El primer argumento dado por la epidemióloga de Harvard fue que el aceite de coco contenía un gran porcentaje de grasa saturada, la considerada tan mala para la salud. Efectivamente el aceite de coco se compone en su mayoría de ácidos grasos, de los cuales, en torno al 90% son ácidos grasos saturados. Pero este hecho no lo convierte en un mal alimento.

La creencia de que la grasa saturada es mala, principalmente asociado a enfermedades cardiovasculares, aumento de la presión arterial y del colesterol, viene desde los años 50 del famoso estudio de Ancel Keys en el que concluyó que cuanto mayor era el consumo de grasa satudara, mayor era la mortalidad por enfermedad coronaria. El estudio se basó en mostrar 7 países (Japón, Italia, Inglaterra, Gales, Australia, Canadá y Estados Unidos) en los que había una correlación perfecta entre consumo de grasa saturada y muerte por enfermedad coronaria. Es decir, cuanto mayor consumo de grasa saturada, mayor índice de muerte por enfermedad cardiovascular.

El problema es que en el estudio se tomaron datos de 22 países, pero sólo se mostraron aquellos que coincidían con lo que se quería demostrar. Obviando, por ejemplo, Holanda con un gran consumo de grasas saturadas y un bajo índice de enfermedad coronaria, o Chile, con un bajo consumo en grasa saturada y un alto índice de enfermedad cardiovascular. Como ves, el estudio se cae por su propio peso. Un claro ejemplo de ciencia sesgada. A partir de aquí, empezó el mito de las grasas saturadas que por desgracia a día de hoy mucha gente, entre ellos, personal sanitario, sigue creyendo.

Este meta-análisis muestra que no existe relación entre consumo de grasas saturadas y enfermedad coronaria.

GRASA SATURADA AUMENTA EL COLESTEROL

Esta afirmación no es errónea, en la mayoría de personas se ve un aumento del colesterol, pero este es principalmente del HDL y no LDL, pero aún así no aumenta el riesgo de enfermedad coronaria (estudio, meta-análisis, estudio)

Incluso en este estudio se muestra como en personas con enfermedad cardiovascular, sus niveles de LDL no era altos. Y este otro estudio, muestra como el aceite de coco mejora, entre otras cosas, los niveles de HDL en personas con enfermedad coronaria.

CONCLUSIÓN

Ha sido un post cortito pero he ido muy al grano del asunto, trataremos más en profundidad temas como el colesterol o las grasas en varios artículos, en este he querido ser corto y claro con las malas afirmaciones que se hicieron sobre el aceite de coco, que como has podido ver no tienen ningún rigor científico, más bien todo lo contrario.

Te agradecería de verdad que compartieras esta información, creo que es muy importante aclarar este tipo de mensajes que se dan a la población.

Muchas gracias, un saludo y nos vemos.